Ritual de la última luna llena del año

Esta noche la luna entra en su mayor esplendor y luz. Es una luna muy potente, geminiana, con eje en el sol sagitariano. Se termina una década y una mejor versión de nosotros mismos se estuvo construyendo. Es hora de dejar ir lo que no va a acompañarnos en esta nueva etapa que se avecina. Dejar ir con gratitud y madurez sin olvidar quienes somos realmente. Celebrarnos por lo que sí dimos a los demás y a nosotros mismos.

Qué nos invita la luna llena tan plena como esta? A mirarnos, celebrarnos y perdonarnos. Lo que fue, lo que idealizamos y lo real. Nos invita a soltar con amor y gratitud desde la madurez de la entrega este hermoso ciclo.

Muchas veces es lo más díficil, pero si cerrás los ojos ponés una mano en el centro de tu pecho, tu alma sabe el camino hacia esa gratitud verdadera.

Así que cuelgo este ritual temprano en el blog para que puedan hacerlo esta noche quienes se sientan parte de este danzar lunar.

Vamos a necesitar:

  • Una vela blanca
  • Sal gruesa (en un cuenco)
  • Papel y lápiz
  • Hierbas para sahumar (elegí las que quieras, recomiendo romero, lavanda, palo santo, canela y salvia que van muy bien con esta luna, pueden ser todas o puede ser una de todas ellas).

Paso a paso:

  • Nos sentamos en la tierra, conectamos con su presencia y le permitimos a nuestra Madre enraizarse con nosotros.
  • Elevamos la sal al cielo (la sal representa nuestra madre tierra), la consagramos en protección para el círculo que vamos a abrir.
  • Pedimos permiso a los elementales del lugar para abrir el círculo.
  • Hacemos un círculo de sal en la tierra. Mientras esparcimos los granos de sal vamos visualizando lo vivido en el año, personas, emociones, momentos, etc.
  • Ingresamos al círculo descalzos, encendemos los sahumos y nos sahumamos.
  • Nos sentamos en el piso y anotamos todos los círculos que queremos cerrar, la intención y las emociones que queremos que contengan a esos cierres.
  • Anotamos en qué queremos perdonarnos y lo que perdonamos de los demás.
  • Y aquí comenzamos a escribir lo que queremos decirnos para este 2020, lo que nos deseamos, las herramientas que aprendimos este 2019 y queremos llevarlas al próximo ciclo.
  • Cuándo esté listo, consagramos la vela blanca a la luna y la encendemos.

???La luna llena es el arquetipo de la diosa madre en su máximo esplendor. Nos rodeamos de ese amor maternal, sostenedor y empático en nuestro círculo. En este momento puede pasar que te den ganas de llorar, de reir o que tu útero te invite a cantar. Hacé lo que te nazca de verdad.

???Cuando termines guardá la carta, salí del círculo dando las gracias a vos y a los elementales que te acompáñaron, ofrendá los restos a la madre tierra.

???Es hora de honrar nuestro viaje. Que nada ni nadie nos haga ver lo contrario.
Feliz cierre. Feliz conexión con nuestra Madre. Feliz luna llena.???

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