Mi luna roja: cómo cuidar nuestra salud sexual y reproductiva cuidando nuestro útero.

Hola, hoy les quiero compartir mi experiencia sanando mi útero y mi salud reproductiva y sexual. Fue paso a paso como todo hábito. Pasé por mi cuerpo y alma cada situación que me llevó a dónde estoy ahora. Puedo decir a mis 40 que soy inmensamente feliz con la vida que llevo. Estoy enamorada de mi vida. Tengo días malos como todas pero no oscurecen el paisaje, al contrario, le dan perspectiva.

Desde los 13 hasta los 31 sufrí terribles cólicos menstruales, al punto de faltar a mis clases en la Uni y en mis trabajos. Visité muchísimos médicos tradicionales, me hice tooodo tipo de estudios. La respuesta siempre era la misma: sos muy sensible al dolor, no tenés nada…

Cada ciclo era sumamente doloroso. Tomaba cerca de dos blisters de antinflamatorios y analgésicos por menstruación. Ni hablar de las compresas.

Luego del nacimiento de mi primer hijo (una cesárea súper violenta y todo lo demás, que ahora abrazo) una chamana amiga de mi abuela nos hizo una sanación energética a mi bebé y a mí.

Mi útero estaba diferente, lo sentía diferente. A raíz de ello me empezó a contar cómo era la luna roja en la mujer en su tribu y cómo podía conectar con ella sin dolor. Charlé mucho con mi mamá. Me contó que ella me dijo cuando me vino por primera vez: «Uh… ahora vas a tener muchísimos dolores cada mes igual que yo». Eso me dejó pensando y sintiendo cómo podía cambiar mi percepción mental sobre la menstruación.

En ese entonces ya había hecho un par de seminarios de PNL y estaba practicando en mi lo que hoy todo el mundo conoce como Biodescodificación y desactivé algunas creencias (gracias Louise Hay). Poco a poco fui cambiando distintas cosas en mí. Mi vida en aquel entonces era bastante diferente a la que llevo hoy.

Cinco años después cuando nació mi segunda hija (también por cesárea, luego de un intento de parto en casa, pero más respetuosa y armónica). Esa vez mi útero estaba más fortalecido tanto física como emocionalmente. Allí una amiga me hizo la sanación, sólo a modo de cerrar el círculo porque me sentía muy diferente con respecto a la primera cesárea.

Fue entonces que a partir del primer año de mi hija volví a menstruar (por lactancia exclusiva). Ya tenía otra conciencia sobre mi cuerpo, como incorporar la ingesta de vitamina E una semana antes del período Resultado: hace tres años que mi período me dura 3 días y es sin dolor.

Te conté toda mi historia y te compartí mi proceso personal. Y en los Kits de Luna Roja de Todas mis lunas te comparto los tips de ginecología natural que me llevaron a fluir en mi luna. En todo este proceso descubrí que el dolor, en este caso uterino, es producto de la resistencia al mismo. Escuchar a nuestro cuerpo sus señales, es importante.

Cuando dejás las toallitas desechables se te van a ir los picores, el enrojecimiento y las molestias. Al estar tu salud uterina fluida y cuidada tus relaciones sexuales también. Si cambiás de compañero por supuesto cuidarte, pero desde lo emocional y físico todo cambia. No hay ardores ni picores, creeme. Tu vagina tendrá su lubricación natural. Claro que también depende de tu alimentación y hábitos. Es todo un combo. Cuidate y amate. Buscá momentos para conectar con tu útero. Realmente hasta la vida profesional y creativa cambia.

Soberanía en nuestros cuerpos, en nuestros alimentos y en nuestros pensamientos! Feliz luna roja!

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